Un gol, una asistencia y un posible penalti que forzó y que el árbitro no acabó pitando. Álvaro Arbeloa se convirtió en el héroe inesperado del Real Madrid para ganar al Galatasaray y conseguir el primer puesto de grupo.
Él mismo se encargó de recordar en sus declaraciones a Canal+ tras este partido ante el Galatasaray que hace unos días el público del Santiago Bernabéu le “exigió más” en el choque contra el Sevilla y por eso le acabó silbando. Tras una memorable segunda partedel lateral madridista, la opinión del público blanco cambió radicalmente y acabó coreando su nombre y destacando su actuación.
Arbeloa marcó un gol decisivo ante el equipo turco que sirvió para obtener una trabajada victoria y asegurarse de forma matemática el liderato de grupo. Al margen de ese tanto que supuso el 2-1 que deshizo el empate, el defensa dio otra asistencia aÁngel Di María e incluso estuvo a punto de forzar un penalti anteriormente por un derribo dentro del área, aunque exageró tanto su caída que el árbitro escocés William Collum le sacó una tarjeta amarilla.
Su mejor partido ofensivo
Arbeloa agitó a su equipo cuando el partido estaba más espeso para los hombres de Carlo Ancelotti. Apareció en la segunda parte para marcar el 2-1 y dio el pase del tercer gol a Di María, que hizo el tercero de un encuentro con el único interés de los millones que da la UEFA por ganar tres puntos. Arbeloa jamás había marcado y asistido en el mismo partido desde que es profesional. No hacía un gol desde el 23 de noviembre de 2010, cuando lo logró en un encuentro ante el Ajax en el Amsterdam Arena. Desde que llegó al Real Madrid suma un total de cuatro dianas. No son números que demuestren que es un lateral ofensivo, pero su aportación ante el Galatasaray fue fundamental. Fue el trampolín para que otros se lucieran. Su gol y su asistencia abrió el camino a Francisco Román Alarcón "Isco", casi desaparecido durante el choque pero brillante al final.
