LeBron James atrapó un balón enviado hacia el aro por Dwyane Wade y lo clavó para un "alley-oop" que coronó un rompimiento rápido. Luego realizó otra volcada y corrió al otro extremo de la cancha con los brazos extendidos.
Aunque cambió de máscara, siguió luciendo como un superhéroe.
James, quien usó una máscara translúcida y no la negra que empleó un día antes, a petición de la NBA, encestó 20 puntos para que el Heat de Miami derrotase el sábado 112-98 al Magic de Orlando. Fue la séptima victoria en fila de Miami.
Video: Resumen del partido Magic-Heat
El jueves, con la máscara negra, James disputó su primer encuentro desde que se facturó la nariz.
"Hoy tuvo una máscara transparente", dijo su compañero Chris Bosh. "Fue un ciudadano ordinario de Ciudad Gótica".
El astro apenas falló cuatro tiros al aro, atrapó nueve rebotes y repartió siete asistencias.
Wade aportó 24 puntos y Chris Bosh añadió 20 para el Heat, cuya efectividad en tiros de campo fue de 58%. Once jugadores del Heat anotaron y su banca colaboró con 39 puntos.
James dijo que algunos dirigentes de la NBA le dijeron que debía usar una máscara que permitiera a los rivales verle el rostro. La nueva mascara no pareció afectar a James en su desempeño, aunque menudo se le quitaba durante las pausa.
"No es cómodo llevar algo sobre la cara, pero así es esto", dijo.
Pese a esa molestia, su desempeño siguió intacto.
"Es simplemente otro desafío para un gran jugador", opinó el entrenador Erik Spoelstra. "Su juego es agresivo y siempre habrá contacto físico. Pero tras la lesión ha sido tan agresivo como antes".
La racha de James, de cinco partidos en fila con 30 puntos o más, llegó a su fin. Sin embargo, realizó apenas 12 disparos y jugó sólo 31 minutos.
