Diego López volvió a encajar dos goles del Atlético de Madrid y, de paso, acumuló también otro resultado negativo en su estadística personal contra el rival rojiblanco. Ha vivido un descenso, una final de Copa del Rey perdida y dos derbis esta temporada sin poder ser decisivo ante su eterno rival.
Diego López no es como Iker Casillas. Al menos cuando el portero gallego se enfrenta contra el Atlético de Madrid. Si elcapitán blanco nunca ha perdido contra el vecino rojiblanco y en los dos últimos enfrentamientos de semifinal de Copa del Rey fue capaz de mantener su portería a cero, el guardameta titular en Liga esta temporada vio una vez más cómo los de Simeone minaban su portería y, de paso, su moral.
Encajó dos goles en esta nueva entrega del derbi madrileño. El primero de Koke tras un tiro cruzado del centrocampista atlético desde dentro del área y justo antes del descanso vio cómo el tiro lejano y durísimo de Gabi se colaba en su portería, haciendo totalmente inútil su estirada.
Pero sería injusto responsabilizar de este resultado al portero blanco, ya que también tuvo varias intervenciones decisivas. En la primera parte al salvar un mano a mano contra Diego Costa y en el minuto 24 de la segunda parte cuando, con 2-1 en el marcador para los rojiblancos, evitó el 3-1 al meter la manopla en un cabezazo de Arda Turan en el segundo palo.
En cualquier caso, y tras otro derbi, Diego López solo ha ganado una Atlético de Madriddefendiendo el escudo del Real Madrid. Cuatro partidos jugados, una sola victoria en el 1-2 de la 33ª jornada de Liga de la pasada temporada, dos dolorosas derrotas con una final de Copa incluida y un empate en el que el portero tendrá que hacer frente una semana más a las comparaciones conIker Casillas.
Su peor recuerdo
Otra buena prueba de que el Atlético de Madrid es el rival que más ha minado la moral de este portero fue en el último partido de Diego López vistiendo la camiseta del Villarreal. Como portero del equipo castellonense, Diego López encajó quince goles en los nueve partidos que jugó contra los colchoneros, pero el más doloroso fue el gol que encajó de Radamel Falcao el 13 de mayo de 2012 y que supuso el descenso a Segunda de los amarillos.
